Blanca. Es la más abundante de España. Los racimos son grandes y apretados. Produce vinos de aroma característico y con un contenido alcohólico entre el 12 y el 14%. Presente en Ciudad Real (51%), Toledo, Cuenca, Albacete, Murcia y Madrid, entre otras muchas zonas. Es considerada variedad principal en la D.O. Vinos de Madrid.
Blanca. Presente en buena parte de las comarcas vitivinícolas extremeñas. Es una de las más abundantes en la comarca de Cañamero.
Blanca. Su presencia se registra tan sólo en la Ribera del Ulla y en proporciones escasas. Sin embargo, da lugar a vinos muy aromáticos y personales. Presenta notables diferencias con la Albariño, a pesar de la similitud de nombres.
Blanca. Uva de procedencia asturiana y en peligro de extinción. Las uvas son de color verde-amarillento y brillantes, se caracteriza por su maduración temprana, fuerte sabor a moscatel y que llega a conseguir un alto nivel de graduación. También conocida como Raposo y Blanco Verdín.
Tinta. Uva escasa y poco productiva autóctona de Asturias, de grado medio-alto y elevada acidez.
Blanca. La uva es pequeña, muy dulce y glicérica y da lugar a vinos de gran calidad. Es autóctona de Galicia y es la uva básica de la D.O. Rías Baixas. Su cultivo está experimentado un crecimiento espectacular en los últimos años.
Blanca. Es una uva relativamente neutra, con un elevado índice de glicerol, lo que confiere suavidad a los vinos. Se cultiva principalmente en Madrid, Ávila y Galicia. Es variedad autorizada en la D.O. Ribeiro y la principal en la D.O. Vinos de Madrid Se le conoce también por Pardina en la DO Ribera del Duero.