
07/12
Si bien la Ruta de Jumilla propiamente dicha se ciñe a esta ciudad...

06/12
Las Islas Canarias, gracias a su accidentada orografía volcánica, a...

05/12
La esencia de la Ruta del Vino Somontano se resume en la frase que...

04/12
Las ‘Rutas del Vino de España’ constituyen un grupo de excelentes...
05/06/2012
A los encantos propios del mundo del vino isleño hay que añadir un patrimonio tanto histórico-artístico como natural y paisajístico, único y digno de visitar. Y en una región que es, desde hace décadas, uno de los destinos favoritos del turismo europeo, que cuenta con una dilatada experiencia y con infraestructuras y servicios al alcance de todos los bolsillos. La Ruta del Vino de Tenerife está pensada tanto para quienes deseen descubrirla por sí mismos, como para quienes prefieran conocer nuevos parajes y costumbres de la mano de profesionales del turismo. En la actualidad existen cinco rutas guiadas de diferente duración, así como un servicio de autobuses: las ‘guaguas’ del vino (guaguas es como se denominan en Canarias los autobuses, en general).
La oferta de actividades es muy amplia. Desde el mar hasta el cielo, desde las playas de arena volcánica de variados colores hasta la cima del Teide, a más de tres mil metros de altitud. A mitad de camino, en las intrincadas laderas, se encuentran los nubosos bosques de laurisilva, verdaderos fósiles vivientes en estas latitudes, que se han conservado intactos durante miles de años.
No hay que dejar de visitar la bella ciudad de San Cristóbal de La Laguna —declarada Ciudad Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO— con sus innumerables ermitas, iglesias, parroquias y antiguas haciendas, muchas de ellas rescatadas para usos culturales. También son numerosos los paisajes naturales protegidos (‘Las Lagunetas’, ‘Las Palomas’ o la ‘Costa de Acentejo’), todos ellos con senderos habilitados y zonas recreativas preparadas para el ocio durante cualquier época del año. Y existe, durante todo el año, un variado calendario de fiestas populares, desde romerías y ferias de artesanía hasta las fiestas de la vendimia en cada localidad.
Mención aparte merece la rica y peculiar gastronomía canaria. Los pescados y moluscos son quizá lo más destacado —sama a la sal, morena frita, vieja con papas ‘arrugás’, pulpo con pimienta verde, lapas asadas…), pero no hay que olvidar los excelentes tomates y pimientos, los ‘mojos’, los diferentes asados de cerdo, la ‘ropa vieja’, el tradicional gofio y, muy especialmente, la gran diversidad de quesos de cabra y oveja.