
02/12
Las palabras ‘Alejandro Fernández’ y ‘Pesquera’ hace tiempo que...

01/12
«Diéronles a los dos a probar del vino de una cuba, pidiéndoles su...

11/11
Los suelos cascajosos de la estepa castellana, el clima continental y ...

11/11
La Denominación de Origen Navarra celebró en 2010 su 75 aniversario,...
26/11/2009
Arlanza obtuvo el marchamo de Denominación de Origen en 2007. En algo más de dos años esta zona, ubicada en el centro de la provincia de Burgos y en la parte sur oriental de Palencia, en Castilla y León, ha conseguido que sus vinos vayan siendo conocidos y distinguidos por los críticos y el consumidor, tanto nacional como extranjero. De hecho, hasta julio de este año consiguieron que sus exportaciones aumentaran un 106% frente a los datos de 2008, hasta los casi 19.000 litros de vino. Su mejor arma: una Tempranillo de calidad que representa el 95% del total plantado.
La tradición vitícola en la comarca de la Ribera del Arlanza se remonta al siglo VII, época de la que se conservan reseñas históricas. No obstante, se trata de una zona afectada durante el siglo XX por la filoxera, que obligó al arranque de la totalidad del viñedo existente y a su replantación, completándose la reestructuración en el año 1920. Hasta la mitad del siglo pasado el viñedo fue parte importante de todas las explotaciones existentes en la comarca. Aunque desde entonces tuvo un gran enemigo: el éxodo rural.
Esta falta de mano de obra, unida a la estructura de los viñedos que en su mayoría estaba formada por parcelas muy pequeñas, que imposibilitaban la utilización de maquinaria, y el cultivo de variedades dispares y poco adaptadas, etc. obligó al abandono paulatino de los mismos. El renacimiento de la zona tendría lugar en la década de los 90, cuando un grupo de viticultores y bodegueros comenzó a realizar los trámites para el reconocimiento por parte de la Administración de un sello de calidad que defendiese los vinos obtenidos, consiguiendo el marchamo de Denominación de Origen en 2007.