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1. Situación del Mercado
El sector vitivinícola español es de gran importancia tanto por el valor económico que genera como por la población que ocupa y por el papel que desempeña en la conservación medioambiental.
España, con 1,16 millones de has destinadas al cultivo de la uva (de la que el 97,4 % se destina a vinificación, el 2% a uva de mesa, el 0,3 % a la elaboración de pasas y el 0,3 % restante a viveros), sigue siendo el país con mayor extensión de viñedo de la Unión Europea y del mundo (un 30 % de la superficie total de la UE, seguida por Francia e Italia con aproximadamente un 22% cada una, lo que representa cerca de un 15% del mundo), y con una tradición elaboradora de vinos que se remonta a la época de los romanos. La vid ocupa el tercer lugar en extensión de los cultivos españoles, detrás de los cereales y el olivar.
Según los datos de la OIV, el viñedo comunitario total (considerando sus 27 miembros actuales) se ha reducido aproximadamente en 40 mil hectáreas por año, pasando de los 4.121.000 has en 2000 a 3.844.000 en 2007. Este proceso es consecuencia de la combinación de factores como la reestructuración del viñedo y el impacto de la crisis vitícola resultado de la fuerte producción europea y mundial de 2004, que se ha dejado sentir de forma distinta por zonas y tipos de vino. La disminución del viñedo comunitario queda compensada una vez más por la evolución de las superficies en el resto del mundo. Disminuyen las plantaciones en Turquía (destinadas sobre todo a uva de mesa) y se estabilizan en China. En América del Sur y Oceanía crecen en 2007 alrededor de 27.000 hectáreas.

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