Wein + Mark, una revista alemana especializada en el mundo del vino y dirigida exclusivamente a profesionales del sector, ha publicado una extensa información acerca de los vinos de Levante, que abarca dos páginas y ha salido en la edición de enero del mensual. En ella, el periodista Klaus Hermann analiza el potencial de la uva Monastrell que, poco a poco, está logrando introducirse en los mercados internacionales.
Hermann considera que los millones de turistas que cada año visitan la Costa Blanca saben muy poco sobre el gran significado que tiene, desde hace décadas, esta región para la producción vinícola europea. Levante abarca diferentes denominaciones de origen situadas cerca del mar como las DD.OO. Utiel-Requena, Valencia, Alicante, Yecla, Jumilla y Bullas.
`En los últimos veinte años, han surgido empresas líderes cuyos vinos juegan en la liga internacional. La región Jumilla ha sido incluso mencionada por el omnipotente Robert Parker con regiones como Ribera del Duero o Montsant´, explica el periodista, que además señala que la mayoría de los productores de la zona de Levante no utiliza el tipo de uva Tempranillo: `Allí, reina indiscutiblemente la Monastrell: el 90% de las 60.000 ha. de esta vid se concentran en esta región. Al mismo tiempo, la Syrah, considerada por muchos como el perfecto complemento de la Monastrell, ha ido adquiriendo también un mayor significado. Por su parte, gracias al aumento de la comercialización de los vinos elaborados con Monastrell se está conociendo más internacionalmente el potencial de esta variedad, que para muchos reside principalemente en sus cepas tan viejas´.
La publicación valora que lo que antes se presentaba como un problema de estructura, `el bajo rendimiento de las viejísimas vides, se demuestra hoy como una bendición que produce, mediante una buena vinificación, vinos especiados, afrutados y con una gran densidad´.
Para Hermann, los vinos de Monastrell o mayoritariamente elaborados de esta variedad todavía son poco conocidos internacionalmente; por eso opina que, tanto desde el punto de vista del enólogo como desde el del marketing, vale la pena interesarse por este tipo de uva.
Según los datos del Consejo Regulador de Jumilla, el 30% de todas las vides de uva Monastrell, son cepas viejas con pie franco; las vides de este tipo tienen hoy más de 30 años y ahí es donde ven muchos enólogos un verdadero potencial de calidad. Al ser resistente a muchas enfermedades es óptima para la viticultura ecológica.
La Monastrell alcanza su madurez fenólica bastante tarde, cuando el contenido de azúcar en las uvas ha adquirido el adecuado volumen alcohólico de entre el 13,5% y el 14,5%.
El artículo culmina con una detallada información acerca de diversas bodegas de la zona que ha visitado el periodista como: Casa de la Ermita (DO Jumilla), Finca Luzón, Bodegas Castaño Coop. La Purísima (DO Yecla), Señorío de Barahonda (DO Yecla) Bodegas Bernabé Navarro, Finca Casa Balaguer (DO Alicante) Bodegas Sierra Salinas (DO Alicante) Bodegas y Viñedos Heretat de Cecilia (DO Alicante), Bodegas Gutiérrez de la Vega (DO Alicante).