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La orografía del terreno es bastante suave, algo más accidentada en el sur, en las estribaciones de la Cordillera Prelitoral Catalana. Las altitudes varían desde los 250 metros a los 700 metros. La mayor parte del viñedo se asienta sobre suelos pardo-calizos, con elevado nivel de caliza, escasa arcilla y pobres en materia orgánica.
En cuanto al clima, la zona se destaca por su continentalidad, influenciada por la proximidad de las montañas, pero con unas precipitaciones más bien escasas. El promedio anual de lluvias se sitúa en torno 385 mm en Lleida y 450 mm en el resto de zonas. Hay amplias oscilaciones de temperatura en un mismo día, aunque la media anual es de 14ºC a 15ºC, no obstante las mínimas caen bajo cero en invierno y en verano las máximas superan los 35ºC.
Las variedades presentes en Costers del Segre, como ya se ha comentado, incluyen tanto uvas autóctonas como foráneas, sumando un total de 21. Entre las blancas recomendadas se encuentran Macabeo, Xarel.lo, Parellada, Chardonnay, Garnacha Blanca, Riesling, Sauvignon Blanc, Moscatel de grano grande o de Alejandría, Malvasía y Gewürztraminer; mientras que las blancas autorizadas son Albariño y Moscatel de grano menudo. Las tintas recomendadas son Garnacha Tinta, Tempranillo (en esta zona denominada Ull de Llebre), Cabernet Sauvignon, Merlot, Monastrell, Trepat, Samsó, Pinot Noir y Syrah.
La producción máxima por hectárea admitida por el Consejo Regulador es de 120 hectolitros de vino, tanto en variedades blancas como en tintas. Por otro lado, la densidad de plantación máxima autorizada es de de 4.500 cepas por hectárea y la mínima de 1.500 cepas por hectárea. Otro dato técnico a tener en cuenta es el rendimiento, no superior a los 75 litros de mosto o vino por cada 100 kilogramos de uva.
Costers del Segre ha aumentado progresivamente la variedad de vinos que produce y en la actualidad su oferta incluye tintos, blancos, rosados, espumosos de calidad, de aguja y licores tradicionales.
La mayor parte de los blancos y rosados para ser consumidos jóvenes, aunque también hay tintos Crianzas y algunos Reservas, gracias en gran medida a la introducción de variedades internacionales como Pinot Noir o Syrah.
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