|
Aún así, la familia Ochoa no despega los pies de la tierra y tiene muy claro que la calidad nace en la viña. Convencidos de ello, y para asegurar esta calidad desde el origen, la bodega elabora únicamente las uvas que preceden de sus 143 hectáreas de viñedo en propiedad. Cepas plantadas, podadas y vendimiadas por ellos mismos.
Años de trabajo, investigación y experimentación les han demostrado que, para elaborar un gran vino es muy importante realizar una viticultura cuidada y obtener un bajo rendimiento en el viñedo y que la sanidad y la ecología son también fundamentales en esta labor, por lo que tratan el viñedo como lo hicieran sus ancestros pero con los medios actuales.
Así pues, las cepas más viejas están ubicadas junto a la nueva bodega en Olite, en Finca Montijo, mientras que la mayor parte del viñedo se encuentra en Finca El Bosque, en la localidad de Traibuenas, un enclave natural situado a unos 12 kilómetros de Olite, a una altitud de 400 metros. Sus tierras arcillo-calcáreas están orientadas al Sur, lo que garantiza una buena exposición al sol. Todo el viñedo procede de las antiguas cepas de sus antepasados, para lo cual los Ochoa han seleccionado las mejores cepas para multiplicar su material vegetal.
Variedades, clones, “terroir”, laboreo... Javier Ochoa ha investigado durante años los factores que determinan la calidad de un vino. Como obtener el máximo potencial de las variedades autóctonas –Tempranillo, Graciano, Garnacha, Viura y Moscatel de Grano Menudo– y de otras –Chardonnay, Merlot, y Cabernet-Sauvignon. Bodegas Ochoa mantiene la tradición en los vinos de Reserva, innovando constantemente en los jóvenes y varietales.
|