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Un entorno inigualable, en pleno nacimiento del Río Guadiana, a 1.000 metros de altitud, con suelos pobres y 98 hectáreas de cepas mimadas al detalle, al igual que la naturaleza que las circunda. Una preocupación por mejorar la calidad de sus vinos a través de la aplicación de novedosos estudios enológicos realizados en la zona. En definitiva, una inquietud llevada a la práctica por realizar vinos naturales, “verdaderos” con las máximas garantías de calidad. Esta es la filosofía de Bodegas y Viñedos Sánchez Muliterno, amparados por la D.O. Pago Guijoso.
En 1985 se plantaron las primeras viñas en la finca El Guijoso, y fue en 1990 cuando se vinificaron las primeras uvas artesanalmente. Una vez visto el potencial del viñedo se construyó lo que fue el inicio de la bodega, que fue inaugurada en 1993. No obstante, habría que esperar hasta 2005 para obtener el reconocimiento oficial de la D.O. Pago Guijoso. Estamos ante la segunda Denominación de Origen ‘de Pago’ española, tras la D.O. Dominio de Valdepusa.
El viñedo y la bodega se encuentran en un entorno natural de gran belleza, situada en el término de El Bonillo, en el límite entre las provincias de Albacete y Ciudad Real, donde nace el río Guadiana, junto a las Lagunas de Ruidera, por donde atraviesa la Ruta del Quijote, junto a la Cueva de Montesinos y otros famosos parajes mencionados en El Quijote. El suelo es francoarenoso, con superficie de guijarros, llamados “guijos” en la zona, de ahí el nombre de “El Guijoso”.
En Pago Guijoso el viñedo está a 1.000 metros de altitud, lo que significa un clima soleado pero con temperaturas frescas, especialmente en las noches de verano, fijando aromas, y suelos pobres, lo que está demostrado a nivel mundial que es el suelo ideal para obtener vinos de alta calidad. Actualmente está constituida por 98 hectáreas de viñedo, 33 hectáreas plantadas entre 1985 y 1992, es decir, con edades entre 14 y 21 años, y el resto siguiendo el sistema Smart Dysson, consistente en aumentar de forma significativa la superficie de materia vegetal expuesta al sol y al aire. Las variedades plantadas en el Pago Guijoso son Cabernet Sauvignon, Merlot, Syrah, Tempranillo, Chardonnay y Sauvignon Blanc. Acogidas a la D. O. se encuentran las 58 hectáreas más antiguas. A partir de las restantes se elaboran Vinos de la Tierra de Castilla.
A la bodega se accede por un camino de tierra de 6 km. desde una carretera vecinal. Se trata de una bodega dotada de modernas instalaciones para vinificar una producción limitada con las máximas garantías de calidad.
Precisamente la calidad es una de las máximas de Bodegas y Viñedos Sánchez Muliterno y por ello ha obtenido la certificación ISO 9001:2000 otorgado por BVQI, primera entidad privada de certificación en España, siendo una de las pocas bodegas del mundo en que el alcance de la legitimación contempla, además del proceso completo en bodega, también en el viñedo.
De hecho, en el viñedo es donde más se trabaja y donde más se indaga. En la actualidad la D.O. Pago Guijoso colabora en un proyecto de investigación con la Universidad de Castilla-La Mancha para conocer los diferentes resultados que produce en la uva la variación de diversos parámetros como son el riego o la poda.
Otra línea de investigación llevada a cabo por la bodega es un estudio de homoclima encargado al más prestigioso asesor vitícola del mundo, el Dr. Richard Smart, para determinar las variedades que se producen en otras zonas del mundo, que no están autorizadas en España, y que mejor se adaptan al clima y suelos similares a los de esta región. Una vez identificadas cuales son estas variedades se ha producido a la plantación de un viñedo experimental. Las variedades son, entre otras, Semillón, Nero D´avola, Montepulchiano, Tanat, Trincadera, Carmener y Zinfandel.
Este proyecto, que tiene una duración prevista de quince años hasta que se puedan poner en el mercado las primeras botellas elaboradas en viñedos autorizados, se encuentra en fase de elaboración de los primeros vinos.
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